Llenar mesas una vez es fácil. El reto es que esas mesas vuelvan.
Un comensal que regresa cada semana vale muchísimo más que uno que te descubre y no vuelve. La forma más poderosa de lograrlo es el cashback: devuélvele un porcentaje de lo que gastó como saldo, y le das una razón concreta para volver a sentarse en tu mesa.
Con Loyalia lanzas un programa de lealtad con monedero para tu restaurante: por cada consumo, tu cliente acumula saldo en una tarjeta digital que guarda en Apple Wallet o Google Wallet, sin instalar ninguna app. Ese saldo solo lo puede gastar contigo.
Tu equipo suma el cashback desde el celular al cerrar la cuenta, y tú decides el porcentaje. Y como la tarjeta vive en el teléfono del comensal, puedes avisarle de un menú nuevo o recordarle el saldo que tiene esperándolo, directo en su bolsillo.