Un spa vive de clientes que hacen del bienestar un ritual. Y los rituales se premian.
Los tratamientos de spa son una inversión, y quien la hace merece algo de vuelta. Premiar por gasto —no por visita— reconoce a tus mejores clientes y los invita a regresar con un saldo esperándolos. El cashback convierte una experiencia ocasional en un hábito de bienestar.
Con Loyalia lanzas un programa de lealtad con monedero: por cada masaje, facial o tratamiento, tu cliente acumula un porcentaje como saldo en una tarjeta digital que guarda en Apple Wallet o Google Wallet, sin instalar ninguna app. Ese saldo solo lo puede gastar contigo.
Tu equipo suma el cashback desde el celular en recepción, y tú decides el porcentaje. Y como la tarjeta vive en su teléfono, puedes invitarlo a volver con una promoción o recordarle su saldo, directo en su bolsillo.